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  Epidemiología
 
 

 

La migraña afecta al 10-12% de la población occidental, con una prevalencia máxima entre la cuarta y quinta década de la vida, y es más frecuente en mujeres. Se asocia de forma significativa a trastornos psiquiátricos como ansiedad o depresión y causa discapacidad y deterioro importante de la calidad de vida (ocupa el puesto 19 en la lista de las enfermedades que mayor discapacidad producen según datos de la OMS, el número 12 en las mujeres).
 
La magnitud de la migraña se evalúa a través de su prevalencia e incidencia.
 

Incidencia:

 
Para estudiar la verdadera incidencia de la migraña son necesarios la identificación de sujetos sin migraña en la población general y realizar un seguimiento para identificar casos nuevos en el tiempo.
 
Las estimaciones de la incidencia se obtienen a través de encuestas transversales pues no hay estudios poblacionales longitudinales amplios.
 
La incidencia estimada es de 370/100.000 personas/año según un estudio danés (Rasmussen, 1995) y fue similar en un estudio en Estados Unidos (Stewart y cols., 1991). La incidencia es 2-3 veces mayor en mujeres que en hombres.
 
La edad de inicio de la Migraña con Aura es de 5-9 años en hombres y 12-13 años en mujeres; la de la Migraña sin Aura es de 10-11 años en hombres y 14-17 años en mujeres. El 80% de los migrañosos sufre su primer episodio antes de los 30 años de edad, en la segunda infancia en el caso de los varones y en la adolescencia en el de las mujeres. Menos de un 3% lo sufren después de los 50 años.
 

Prevalencia:

 
La estimación de la prevalencia es muy variable debido a la falta de uniformidad de la definición de casos. Es posible una sobreestimación si se cuantifica la prevalencia en poblaciones especiales, como en las cohortes de atención primaria o las consultas de neurología (personas que buscan asistencia, sesgo de envío de pacientes...).
 
Desde la aparición de los criterios diagnósticos de la IHS ha sido posible una mejor evaluación de influencias demográficas tales como la raza, el nivel socioeconómico, el sexo y la localización geográfica.
 
La estimación de la prevalencia según los criterios diagnósticos de la IHS es de 10-12% en los países occidentales industrializados. Se encontraron tasas más bajas en Asia y África.
 
Varios estudios han confirmado que la prevalencia es mayor en mujeres que en hombres mayores de 12 años (1 hombre/2-3 mujeres). Esta diferencia es similar entre las diferentes razas y localizaciones geográficas. Existen relaciones hombre/mujer mayores en los estudios clínicos; por tanto, podría interpretarse que las mujeres buscan mayor asistencia. En la infancia la prevalencia de migraña es similar en ambos sexos.
 
Posiblemente existe una influencia hormonal en la mayor frecuencia de migraña en el sexo femenino; así, aumenta alrededor de la menarquia y durante la menstruación y disminuye durante el embarazo y después de la menopausia.
 
La prevalencia máxima de la migraña se encuentra entre la 4ª y 5ª décadas, tanto en hombres como mujeres, mayor en la raza blanca que en la negra. Asimismo, es más frecuente en pacientes de grupos socioeconómicos bajos y menor nivel educativo; no obstante, son los pacientes con un nivel económico mayor los que buscan asistencia médica con mayor frecuencia.
 
Antecedentes familiares:
 
La migraña es un trastorno que tiene una importante agregación familiar. Entre un 60 y un 70 % de los pacientes migrañosos, según las series, tienen antecedentes familiares directos de esta dolencia.
 
En el momento actual se conocen tres genes cuya alteración explica alrededor de las 2/3 partes de los casos de la Migraña Hemipléjica Familiar, un subtipo de migraña realmente infrecuente.
Uno de estos genes (implicado en la mayor parte de los casos) se localiza en el cromosoma 19 (gen CACNA1A); otro se encuentra en el cromosoma 1 (1q31; ATP1A2); un tercero, en el cromosoma 2 (2q24; SCN1A), ha sido descrito en unas pocas familias. Estos genes codifican diferentes componentes de los canales de las membranas neuronales, lo que ha llevado a considerar la migraña, al menos en parte, como una canalopatía.
 
Otros datos de interés.
 
La frecuencia de las crisis es variable: por lo general, oscila entre uno y cuatro episodios al mes.
 
En torno a un 60% de los pacientes tienen náuseas durante los ataques. Los vómitos se presentan en algo menos de la mitad.
 
Aproximadamente un 20-25% de los migrañosos sufre Migraña con Aura. De éstos, los síntomas visuales aparecen en cerca del 90%, solos (75%) o combinados con otros síntomas (15%).  
 
La mayoría de los pacientes requieren sólo tratamiento sintomático (AINEs o Triptanes). Se calcula que al menos un tercio de los pacientes precisaría además tratamiento preventivo.
 
ADDENDUM:COMORBILIDAD DE LA MIGRAÑA.
 
Diferentes estudios epidemiológicos han puesto de manifiesto que ciertos síndromes y enfermedades se presentan en pacientes migrañosos con mayor frecuencia que en la población general. Entre estos trastornos se encuentran:
 
 A. Otros tipos de cefaleas:
 
- Cefalea punzante primaria.
 
- Cefalea primaria por ejercicio físico.
 
- Cefalea primaria relacionada con la actividad sexual.
 
- Cefalea primaria tipo trueno (o de tipo explosivo).
 
 B. Otras enfermedades neurológicas:
 
- Epilepsia.
 
- Ictus. (*)
 
- Síndrome de Piernas Inquietas (SPI).
 
 C. Trastornos psiquiátricos:
 
- Insomnio.
 
- Ansiedad.
 
- Depresión.
 
- Trastorno bipolar.
 
 D. Otras enfermedades médicas:
 
- Enfermedades respiratorias: Alergias, asma bronquial.
 
- Enfermedades cardiovasculares: foramen oval permeable (48% de los pacientes con Migraña con Aura).  
 
(*) Ictus y Migraña.
 
La migraña con aura constituye un factor de riesgo independiente de ictus isquémico en mujeres menores de 45 años, aunque de baja probabilidad si se considera aisladamente. Este riesgo es secundario a los cambios hemodinámicos en las arterias cerebrales durante las fases iniciales de las crisis de migraña (reducción del flujo vascular regional por cambios neuronales y humorales), el aumento de la agregabilidad plaquetaria demostrado en pacientes migrañosos en estudios in vitro y la asociación a disfunción endotelial. El riesgo aumenta si se asocian otros factores, entre ellos, el tabaco y los anticonceptivos orales –menor con los de nueva generación (véase Migraña en la mujer)–. Quizá por su frecuencia de asociación, el riesgo mayor suele darse en casos de combinación de migraña con aura, anticonceptivos orales y tabaco en mujeres mayores de 35 años.
 
Considerado globalmente, el riesgo estimado es de entre un 1 y un 5% de los pacientes migrañosos.
 

Dra. Silvia Tur Campos.

Dr. F. J. Molina Martínez.

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