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  Etiopatogenia y Fisiopatología
 
 

La etiopatogenia y fisiopatología de la Cefalea de Tensión son desconocidas, aunque se han postulado numerosas hipótesis sobre ellas.
 
Actualmente se cree que la CT puede ser el resultado de una combinación de dos tipos de anomalías: cambios periféricos a nivel de las estructuras miofasciales epicraneales, por un lado, y alteraciones en el control sobre los estímulos dolorosos que llegan al SNC ejercido por neuronas de determinadas regiones del tronco encefálico (entre ellas el locus coeruleus, el núcleo dorsal del rafe y la sustancia gris periacueductal). En ese caso, una sobreestimulación de los nocirreceptores de estas estructuras (como pueden ser los músculos en tensión del cráneo) puede ser la causa primaria del dolor, favorecida por alteraciones de los sistemas centrales de inhibición del dolor localizados en el tronco encefálico y la medula espinal (recordar que la inervación de la mitad posterior del cráneo depende de las raíces cervicales altas), alteraciones que pueden ser inducidas por el estrés o por cambios afectivos. De hecho, los factores emocionales pueden incrementar la tensión muscular a través del sistema límbico de control muscular y al mismo tiempo reducir el tono del sistema antinocirreceptivo endógeno. Con el aumento de los episodios de cefalea, los cambios a nivel central van adquiriendo cada vez mayor importancia. En resumen, una potenciación duradera de las neuronas nocirreceptivas y una reducción de la actividad en el sistema antinocirreceptivo, o un agotamiento de éste, pueden causar una Cefalea de Tensión episódica frecuente y más tarde una Cefalea de Tensión crónica. La importancia de los factores periféricos y centrales puede variar de unos pacientes a otros. La complejidad de esta interacción entre las neuronas nocirreceptivas, el sistema límbico y el tronco del encéfalo, entre otras estructuras, puede explicar por qué esta cefalea es a veces tan difícil de tratar.
 
A pesar de que no se conocen con certeza ni la patogenia ni los mecanismos fisiopatológicos de la Cefalea de Tensión, sí que se reconocen una serie de factores que favorecen su aparición, los cuales pueden en algunos casos combinarse. En líneas generales, estos factores pueden ser de los siguientes tipos:
 
1. Estrés físico y emocional, este último causado por múltiples factores: relaciones conyugales, paterno-filiales, con otras personas, factores laborales, económicos, legales, por enfermedad o defecto físico, problemas de crecimiento y maduración (en niños y adolescentes) u otras circunstancias.
 
2. Estrés muscular: posturas inadecuadas en el trabajo (no ergonómicas), contracción muscular sostenida.
 
3. Trastornos del sueño, en especial el insomnio, que puede ser causado por el estrés, los trastornos afectivos, problemas respiratorios (apneas) o enfermedades como los movimientos periódicos de las piernas (asociados o no al síndrome de piernas inquietas), y también ser independiente de factores patológicos (por ejemplo, por tener que atender durante la noche a un niño pequeño o a un enfermo crónico).
 
4. Trastornos afectivos: ansiedad y depresión.
 
5. Afecciones dolorosas en otras zonas próximas de cabeza, cara o cuello, referidas a nivel cefálico. Esta asociación es clara en el caso de la disfunción oromandibular.
 
6. Factores desconocidos: en algunas personas no se encuentran factores desencadenantes aparentes a pesar de una evaluación exhaustiva.
 
En la sección Cefalea de Tensión. Tratamiento se revisan las opciones terapéuticas actualmente disponibles para el manejo de esta entidad.
 
Dr. F. J. Molina Martínez
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