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RECOMENDACIONES PARA LAS PERSONAS QUE PADECEN MIGRAÑA Y OTRAS CEFALEAS.
1. Mantenga hábitos de vida lo más regulares posible:
Duerma un número suficiente de horas todos los días (alrededor de 8). Procure acostarse y levantarse siempre a las mismas horas (incluidos fines de semana).
Evite pasar muchas horas en ayunas. Procure desayunar bien. No omita ninguna de las comidas principales (desayuno, comida y cena) y tome un pequeño refrigerio a media mañana y por la tarde, evitando alimentos demasiado calóricos. Intente hacer las comidas siempre a las mismas horas.
2. Siga una dieta equilibrada, evitando tanto el sobrepeso como las dietas de adelgazamiento sin control.
Algunas personas con migraña sufren crisis en relación con la toma de alimentos determinados. Los más frecuentemente implicados suelen ser el chocolate, los quesos curados, otros productos lácteos, los cítricos, los plátanos, los fritos y otros alimentos muy grasos, los perritos calientes, las sopas de sobre, la comida china y algunos edulcorantes artificiales como el aspartamo. Si usted es una de esas personas, seguramente tendrá identificados qué alimentos le pueden afectar y ya estará acostumbrado a evitarlos. No tiene sentido hacer dietas especiales.
En cuanto a las bebidas alcohólicas, es mejor limitar su consumo, puesto que con frecuencia desencadenan dolor de cabeza, aunque puede ser que a usted esto le ocurra con algunas y no con otras; por ejemplo, pueden afectarle el champán o el cava y no otro tipo de bebidas, o tal vez sólo el vino tinto y no el blanco o el rosado, o bien únicamente los licores.
Del café debe decirse que puede relacionarse con la aparición de cefaleas tanto si se elimina bruscamente, se toma más tarde de lo habitual o se consume en exceso. Si está usted habituado o habituada a tomarlo no prescinda de él, pero procure hacerlo con moderación (no más de dos o a lo sumo tres tazas diarias). Acostúmbrese a no tomarlo después de las cuatro de la tarde. No abuse tampoco de otras bebidas que contengan cafeína u otros estimulantes, entre ellas el té o las colas.
Sobre el tabaco, está claro lo que se debe hacer en cualquier caso: no fumar. Si es usted fumador, ya sabe que es fácil decirlo o aconsejarlo, pero muchas veces no es tan sencillo hacerlo. Existen programas destinados a fumadores que desean dejar de serlo en la mayoría de los Centros de Salud. De todas maneras, lo que sí está claro es que si usted no tiene la voluntad firme de dejarlo nunca lo conseguirá.
3. Realizar algún tipo de ejercicio físico moderado, como andar, nadar o montar en bicicleta durante treinta minutos de manera regular (al menos tres días por semana) suele ser beneficioso. Pero no intente batir ningún récord olímpico ni dejarse la piel en el gimnasio.
4. En el trabajo, sepa establecer prioridades. Procure hacer breves descansos a intervalos regulares. Evite mantener las mismas posturas de manera forzada durante mucho tiempo. Tenga además en cuenta que el ocio es tan importante como el trabajo.
5. Uno de los desencadenantes más frecuentes de los dolores de cabeza es el estrés, ya sea provocado por factores laborales, familiares, sociales o de otro tipo. Si éste es su caso quizá le sea útil recurrir a alguna técnica antiestrés (técnicas de relajación muscular, ejercicios respiratorios, meditación). No obstante, sin llegar a eso, sepa que hay muchas actividades gratificantes que le ayudarán a mantener un estado de ánimo tranquilo: evitar las prisas (mejor acostarse un poco antes cada noche que levantarse con el tiempo justo), moverse pausadamente, escuchar música (por ejemplo, en el coche o en el transporte público, siempre que no sea demasiado ruidosa o estridente), paseos por el parque o la naturaleza, contemplar obras de arte en un museo, ir a ver una comedia o una película de risa, salir a cenar o a bailar con los amigos o la persona o personas queridas, disfrutar de un rato de juego con niños, conversar, darnos un baño caliente, el contacto físico piel con piel [con la pareja o los hijos (el sana sanita con el que las madres curan a sus hijos-), la actividad sexual satisfactoria para las dos partes... En cualquier caso, cuídese más de lo habitual durante los períodos de estrés, evite las discusiones y asuma que los errores y las imperfecciones, tanto propios como ajenos, son las únicas características comunes a todos los seres humanos (sin excepción).
6. En ocasiones, el dolor de cabeza puede coexistir con algún trastorno de tipo afectivo o una alteración del estado de ánimo (ansiedad, depresión), en general leves, pero que a veces pueden requerir un tratamiento específico, por medio de fármacos o psicoterapia.
Dr. F.J. Molina Martínez. |